Es necesario crearnos espacios seguros.
Esta entrada es la semilla de ello.
Verán, nunca fui buena en las relaciones. Amo rápido, me aburro fácil. No suelto pero me mata de apoquito el quedarme. Necesito mi libertad, como uno necesita el aire para vivir, pero aveces me sambullo tanto en ella que me ahogo y quiero volver a mi hogar...
Hogar...
Hogares tuve muchos, cada uno más cálido y cómodo que el anterior, peroo llegaba un día X en el cual mi hogar se convertia en prisión. Si no respetaba las reglas, se volvía frío y hostil. Entonces, como buena acuariana, dinamitaba todo, lo hacía explotar y me quedaba un ratito viviendo el caos y contemplando la destrucción.Obvio, después lloraba a ese hogar años, pero creo que esa era la única manera de salir de ahí. Era mi manera de obligarme a salir de ahí, supongo.
Supongo...
Supongo que este es el intento de salir ese ese circulo visioso de destruir hogares y pensarla un poco mejor. O tal vez sea, una vez más, el intento de habitarme a mi misma y construir un hogar que no me apresione ni necesite destruir para salir de él, sino que pueda irme y volver y que siempre sea cálido y cómodo.