Hoy decidí venir un ratito, en un intento de sentirme mimada por mi misma y respirar un poco del Caos en el que se sambulle mi cabeza. Caos que obviamente deriva de la mala, malisima, malisisisisisisisisima gestión de mi vida.
Una mala manera de llevar la mudanza de mi padre, un manojo de cosas que se me vienen cuando mi mamá habla sobre eso y termina involucrando hasta al perro.
La culpa por haberle pegado a mi hermana el año pasado y el tedio de seguir en un lugar que no me hace feliz.
No me hace feliz del todo. Pero sigo sin saber por qué no me voy de ahí.
Aveces pienso que yo soy la del drama. Que exagero todo , que soy muy sensible. Sin embargo, intento tomármelo con soda, pero cada vez se siente peor ser yo.
El chico de los cigarron suele darme miedo. Es decir, suelo pensar cuánto le falta para cruzar la línea del respeto. En realidad seria la línea que yo tolero del respeto.
Hace unos días, sin ninguna razón válida, me trató mal. Vah, me sentí mal tratada .
No solo me catalogo como alterada, sino que después de obligarme a decirle que me pasaba me dijo "mamita no me grites", aun sabiendo que yo suelo hablar fuerte y el 99.99% de las veces no me doy cuenta.
Me quedé en un costado hasta que las lágrimas me vencieron, y no contento con eso, cuando me ve me dice " si vas a estar con esa cara andate a otro lado".
Me fui al patio a llorar y mientras la angustia luchaba contra mi razón que quería calmarla me pregunte. ¿ hasta cuando ?